Enfermedad hepática relacionada con la fibrosis quística

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¿Qué es la enfermedad hepática relacionada con la fibrosis quística?

La fibrosis quística (FQ) es una afección común causada por mutaciones genéticas en el gen regulador de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR). El gen CFTR crea la proteína involucrada en la producción del sudor, los fluidos digestivos y la mucosidad, con el fin de mantener el equilibrio de agua y sal en las células. Con la fibrosis quística, la proteína CFTR funciona de manera anormal. En vez de mover el agua dentro y fuera de las células, el agua se queda atrapada, causando que se espese la mucosidad y que se acumule fuera de la célula [1]. La FQ puede afectar varios órganos incluyendo los pulmones, el páncreas y el hígado. Cuando el paciente desarrolla enfermedad hepática debido a la fibrosis quística, los médicos utilizan el término enfermedad hepática relacionada con la FQ.

¿Qué causa la enfermedad hepática relacionada con la FQ?

El hígado tiene varias funciones importantes. La bilis es un jugo digestivo importante que se produce en el hígado, se almacena en la vesícula biliar y entra al intestino delgado para ayudar con la digestión de las grasas en los alimentos. Los conductos biliares llevan la bilis, del hígado al intestino. En la FQ, las células que recubren los conductos biliares se ven afectadas, lo que hace que la bilis no se vacíe correctamente. El bloqueo de los conductos biliares puede interferir con la capacidad del hígado de eliminar toxinas de la sangre, provocando así inflamación, la cual puede dañar al hígado y con el tiempo, causar cicatrización. La enfermedad hepática avanzada puede resultar en cicatrización permanente del hígado, también conocida como cirrosis.

¿Qué tan común es la enfermedad hepática por FQ?

Alrededor de 30,000 niños y adultos en los Estados Unidos, padecen FQ, y anualmente se presentan cerca de 1,000 nuevos casos. Entre el 30-40% de los pacientes con FQ tendrán alguna enfermedad hepática, y entre el 5-10% de estos pacientes tendrán una enfermedad hepática más avanzada [2]. Existe un rango amplio de la enfermedad hepática, que puede incluir resultados anormales de pruebas hepáticas, hígado graso, fibrosis hepática, y cirrosis hepática con o sin hipertensión portal.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad hepática por FQ?

Con frecuencia, el paciente no nota los síntomas tempranos de la enfermedad hepática relacionada con la FQ. Pueden incluir hallazgos de resultados anormales de pruebas hepáticas o anomalías observadas en una ecografía.

Cuando la enfermedad hepática por FQ avanza, los siguientes signos aparecen:

  • Niveles elevados de bilirrubina directa o “conjugada”. Esto puede causar ictericia o coloración amarillenta de la piel o de los ojos.
  • Hígado más grande de lo normal
  • Signos o síntomas de hipertensión portal. Esto sucede cuando la sangre que fluye hacia el hígado encuentra resistencia.
    • Bazo más grande de lo normal
    • Vasos sanguíneos agrandados (varices) en el esófago
    • Acumulación de líquidos en el abdomen

¿Cómo se diagnostica la enfermedad hepática relacionada con la FQ?

No existe una sola prueba que pueda diagnosticar la enfermedad hepática relacionada con la FQ. Su médico puede realizar algunas pruebas o los exámenes a continuación para obtener más información.

  • Estudios de laboratorio: Se pueden realizar análisis de sangre para evaluar la función hepática y la inflamación del hígado.
  • Examen físico: El médico y/o proveedor de atención médica avanzada llevará a cabo un examen para detectar algún agrandamiento del hígado o del bazo, y realizará una evaluación física general.
  • Ultrasonido abdominal: Es una manera de observar sus órganos abdominales sin causar dolor.  Este examen no involucra ninguna radiación. Con el ultrasonido, se puede observar la textura y el tamaño del hígado, así como de la vesícula biliar y del bazo. No se puede diagnosticar la enfermedad hepática por FQ con tan solo el ultrasonido, pero puede brindarle al médico información adicional.
  • Biopsia hepática: El niño recibirá medicamentos anestésicos para el procedimiento. Luego, se le introducirá una aguja en el hígado para obtener una pequeña muestra de tejido. Un patólogo examinará el tejido hepático bajo un microscopio. El examen microscópico de la biopsia también puede identificar otras causas de enfermedad hepática. 

¿Cómo se trata la enfermedad hepática por FQ?

Por el momento, no existe ningún tratamiento para prevenir o curar la enfermedad hepática relacionada con la FQ. Por ahora, el tratamiento involucra un seguimiento regular por un médico especializado en enfermedades hepáticas (hepatólogo). El médico estará supervisando los síntomas de la enfermedad hepática por FQ. Existen algunos medicamentos, que tal vez el médico de su hijo quiera que empiece a tomar, como el ursodiol, que ayuda a mejorar el flujo de la bilis que proviene del hígado.

A medida que se disponga de nuevos tratamientos, incluyendo los que mejoran la función de la proteína reguladora transmembrana de la fibrosis quística (CFTR), podrá ser posible prevenir o revertir la enfermedad hepática clínicamente significativa en la FQ. Por esta razón, es muy importante que su hijo este bajo vigilancia médica para detectar el desarrollo de complicaciones de la enfermedad hepática por FQ [2]. Asegurar una nutrición óptima también es muy importante en los pacientes con enfermedad hepática por FQ.

Trasplante hepático

El trasplante hepático es necesario en ciertos casos en los cuales el hígado sufre cicatrización seria y no funciona adecuadamente. El trasplante de hígado implica el intercambio quirúrgico del hígado enfermo cicatrizado, por un hígado nuevo. (consulte el folleto sobre trasplante hepático).

Puntos importantes:

  • La FQ es una afección genética que puede causar enfermedades en diferentes órganos como los pulmones, el hígado y el páncreas.
  • Los pacientes con FQ experimentan alteración del flujo biliar, lo cual con el tiempo. puede provocar inflamación y cicatrización del hígado.
  • Si su hijo padece fibrosis quística, es importante vigilar los signos de la enfermedad hepática por FQ.
  • El seguimiento con un gastroenterólogo o hepatólogo incluye análisis de sangre, un examen físico, estudios radiográficos (incluyendo un ultrasonido), y en ocasiones una biopsia del hígado.
  • Aunque la FQ es una afección genética muy común, solo un pequeño porcentaje de pacientes desarrollará enfermedad hepática grave, con cicatrización hepática permanente.
  • Actualmente, no existe curación para la enfermedad hepática por FQ, pero sí existen medicamentos que ayudan a mejorar el flujo de bilis que proviene del hígado.
  • Se desarrollarán futuras terapias que podrán prevenir o revertir la enfermedad hepática relacionada con la FQ.

Enlaces y fuentes de información que le pueden servir

  • Cystic Fibrosis Foundation (https://www.cff.org): Información para pacientes y familiares que viven con FQ.

  • The Childhood Liver Disease Research Network (https://childrennetwork.org/Clinical-Studies/Cystic-Fibrosis-Liver-Disease): Proporciona información sobre los estudios clínicos disponibles para los pacientes y sus familiares.  También los conecta con los investigadores, por si les interesa participar en ensayos clínico.

Referencias:

  1. Cystic Fibrosis Foundation. Basics of the CFTR Protein.

  2. Flass, T. and M.R. Narkewicz, Cirrhosis and other liver disease in cystic fibrosis. J Cyst Fibros, 2013. 12(2): p. 116-24.

Autores: Jessica Hochberg, MD, Katherine Black, MD and S. Kathryn Smith, MD
Editor: Athos Bousvaros, MD
Septiembre 2021

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North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition
The Association of Pediatric Gastroenterology and Nutrition Nurses
North American Society for Pediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition Foundation
The NASPGHAN Council For Pediatric Nutrition Professionals
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